Gracias a gestos como el de Bildu en el Ayuntamiento de Orduña, aprobando una declaración en la que se fija el día de hoy, 18 de julio, como el día de “Condena al régimen franquista”[1], la memoria de quienes sufrieron la dictadura en primera persona empieza a recibir su merecido y esperado reconocimiento, aunque por el momento no sea más que simbólico.
La condena del franquismo que Bildu ha institucionalizado es una señal de que algo está cambiando en el Estado español. Pero hay cosas que nunca cambian. El Partido Popular, único que ha votado en contra de esta declaración, ha perdido la enésima oportunidad de condenar la dictadura franquista. Es recalcitrante el odio y el desprecio que demuestra el PP hacia la democracia y hacia las víctimas del terrorismo franquista, un odio que el PP lleva en los genes. Aunque tal vez su tozuda negativa a condenar el franquismo no pase de ser miedo, el miedo a tener que reconocer en voz alta que sus raíces y sus valores brotan de aquel estado de terror, de los cañones de las mismas armas que asesinaron la democracia; y a tener que reconocer que su apoyo social está repartido entre los que practicaron o defendieron aquella violencia, y buena parte de quienes, habiéndola sufrido, no la consideran negativa del todo exactamente del mismo modo que una mujer víctima de la violencia de género se ve vencida una y otra vez por el miedo a su agresor.
Si en el Estado español hubiera una Ley de Partidos realmente democrática, la condena al terrorismo franquista estaría recogida de oficio entre sus puntos básicos, algo que no todos los partidos podrían cumplir. Tal vez esta Ley de Partidos que equipara con las formaciones legales a aquellas que no condenan el terrorismo franquista, sea la mejor y más dolorosa prueba de la continuidad institucional que supone el actual Estado español con respecto del régimen terrorista del dictador.
No parece que el discurso del PP sea un hábitat sano y limpio para palabras como “democracia”. Chirría en los oídos de las personas honradas un discurso en el que se pretende democrático un partido que desprecia profundamente la democracia y más aún si cabe a quienes la desean y luchan por conseguirla.
Puede que solo sean impresiones mías, pero creo que para los que hablamos en términos de libertad y democracia, estas condenas al franquismo suponen un motivo de alegría y celebración; mientras que para quienes hablan desde posturas antidemocráticas, como el PP, las condenas al terror franquista siempre son molestas, como si de una ofensa personal se tratara.
Una actitud como ésta sería base más que suficiente en cualquier país de nuestro entorno europeo, para que una formación política no tuviera acceso a las instituciones públicas.

[1] http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article26955
Etiquetas:18 de julio, Bildu, condena, España, Fascismo, Franquismo






Buenos dÃas, VÃctor.
Mal camino entrando al juego del “Y tú más…” ha emprendido Bildu. Las cartas no son las mismas, la baraja está marcada y el crupier comprado. Les deseo mucha suerte y espero que retomen el camino emprendido inicialmente. Y no, no apoyo el franquismo, lo condeno tanto como a ETA, o como a cualquier otra forma o manifestación de violencia, ni más, ni menos, pero este juego del “y tú más” ya nos lo conocemos de memoria.
Hola Gaizko, no puedo estar más en desacuerdo contigo. Este tipo de condenas no son un “y tu más”, sino que son las primeras piedras del edificio de la justicia en España.
Y por cierto, este tipo de condenas deberÃa avergonzar a las formaciones polÃticas que, pudiéndolo haber hecho antes, no han llevado a cabo tales condenas.
No veo qué tiene de malo condenar el franquismo, pero sà se lo veo a encontrar esta condena como algo superfluo o nimio.
Saludos.
Pero es que históricamente, esto de condenar tal o cual cosa públicamente, invitando a todos los partidos polÃticos a que se unan a la condena como medio de presión o de posicionamiento dentro del “marco democrático”, nunca antes se habÃa hecho, de hecho es un juego propiciado por la ley de partidos. Lo llamo juego porque es a lo que me recuerda, a un mero juego o distracción.
No me parece mal condenar el franquismo, ni la violencia de eta, ni el holocausto, ni el circo romano, tampoco considero que sea algo nimio o superfluo, pero todo dentro de su contexto. Declarar el dÃa anterior o el mismo dÃa 18 que se declare ese dÃa como oficial… ¿no se podÃa haber propuesto con antelación? O en su defecto ¿dejarlo como puesta para el año que viene? Algo con más tacto, que suene menos a “piedra lanzada”, órdago al PP.
Lo que considero fuera de lugar (ambas cosas, matizo) es que unos exijan la condena de ETA para demostrar el derecho a participar en la polÃtica y que los otros respondan con un acto público de condena al franquismo. Además, a sabiendas de que si el PP tiene que mentir, lo hace y punto, sin credibilidad alguna, como CAMPS ha demostrado mintiendo indiscriminadamente Y NO PASA ABSOLUTAMENTE NADA.
Eso es para mà jugar al “Y tú más.”, y eso es lo que me parece un mal camino, no el hecho de declarar el 18 de julio dÃa de condena a la dictadura de franco en sÃ, es un acto noble, legÃtimo y que coincido contigo en que deberÃan de haberlo condenado antes todas las formaciones polÃticas del paÃs, sin excepción.
Para mi, la acción polÃtica y democrática es incompatible con cualquier tipo de ejercicio o expresión de la violencia. Dar este golpe en la mesa, repentino, como respuesta a los ataques de otros (violentos también) me parece una respuesta violenta, y por lo tanto, sà apruebo el hecho denunciado, pero no las formas.
Mientras haya PP la democracia en este PaÃs no existirá, es patético que sea legal semejante partido e impresionante sus votantes por su inconsciencia en la amenaza que supone apoyar a una ideologÃa fascista que podrÃa sumergirnos en una guerra.
VÃctor totalmente de acuerdo. Espero que Bildu sea inteligente y vaya ganando espacios de libertad. SÃ, LIBERTAD con mayuscula. Somos muchos los que tenemos esperanzas de que el avance de la izquierda en Euskadi sea un ejemplo para el resto del estado.
Espero igualmente, que esto suponga el fin definitivo de ETA. No la necesitamos. Son muchos los indicios de que las cosas están cambiando. Bildu, M15…
Los que defendimos la “transición” y la “Constitución del 78″ desde postulados de la izquierda, nos damos cuenta de que la situación no es la misma. Apoyo/apoyamos todo lo que suponga la superación del Franquismo y de sus sucesores del PP. Nunca debimos darle carta de ciudadanÃa democrática.
De nuevo, gracias por tus reflexiones.
Salud y República. Horacio Roldán
Gracias a ti, Horacio, por tu participación
Saludos.
En Melllla se sigue “venerando ” la imagen del gran generalÃsimo ,nada mas sales del barco te encuentras la obra escultórica dedicada al dictador venerada por la derecha derechÃsima de esta ciudad.Es como venerar a Hitler !!!!,
pero se ve que eso no lo entiende un determinado sector polÃtico.
Claro, es que eso no lo entiende nadie, salvo el PP.
El PP es el único que entiende (y defiende) que se hable bien de aquel terrorista de nombre “franco”.
Saludos.
Ese es su gran truinfo, 36 años enterrado y todavÃa divide el paÃs en rojos y nacionales. Es quizás el primer paso para que todo esto termine, acciones como la de Bildu, la memoria histórica, los muertos enterrados donde corresponde, poner en su lugar tanto a un bando, que salió venerado de la contienda y laureado, como al otro, desposeÃdo, encerrado callado y muerto. Los que ya conocieron la gloria que se le baje del pedestal y se le considere lo que son, asesinos. Creo que lo que queda aún del odio de la guerra es eso que unos todavÃan siguen venciendo y los otros siguen tratados como vencidos.