Carlos Fabra anuncia reformas fantasma para su aeropuerto fantasma de Castellón
El presidente del aeropuerto de Castellón y todavía hombre fuerte del PP provincial, Carlos Fabra, ha anunciado que errores en la construcción de la infraestructura del aeropuerto fantasma de Castellón-que no tiene actividad- obligarán a tirar algunas obras ejecutadas y rehacerlas. Mientras, el Gobierno de Ramón Luis Valcárcel insiste en apostar por un aeropuerto privado mientras en otro público a escasos kilómetros se invierten 3 millones de euros.
El fantasma y su aeropuerto
El presidente del PP de Castellón y de la sociedad pública -Aerocas- que gestiona el aeropuerto sin aviones de aquella provincia, Carlos Fabra, ha anunciado que que algunos errores en la construcción de la infraestructura obligarán a demoler obras ejecutadas y a rehacerlas. Así lo recoge el diario Levante, donde recogen las explicaciones de Fabra sobre la inutilidad de la plataforma giro de los aviones construida al no cumplir las medidas de seguridad y la necesidad de edificar una nueva.
La infraestructura, está mal construida y por eso es necesario demoler parte de la pista, la zona donde los aviones han de efectuar el giro, para así cumplir los requisitos de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea para la maniobrabilidad de los aviones que se pretende que aterricen.
“Se hizo rápidamente”
“La zona de giro que se hizo rápidamente no es conforme y la dirección técnica de la obra ha decidido que se levante, se demuela y se haga de nuevo”, apuntó Fabra en el consejo de administración de Aerocas en el que se rescindió el contrato de la empresa concesionaria para la construcción y mantenimiento de las obras. La intención es que las nueva instalación se sufrague con cargo al aval de 4 millones de euros que depositó la concesionaria cuando le fue adjudicada la construcción del aeropuerto, aunque ahora se abre un período de negociación entre las partes -el aval vence el 30 de marzo-.
Las deficiencias democráticas de un gestor
Las deficiencias admitidas ahora se dan cuando la Generalitat ha rescindido el contrato con la concesionaria y esta reclama a la Administración 80 millones de euros invertidos y por un contrato que tenía una duración de 50 años. Sin embargo, la Administración conocía y ha ocultado esta deficiencia desde abril de 2011. Las nuevas obras, obviamente, supondrán un coste que el Gobierno valenciano pretende repercutir en la concesionaria vinculándolo al acuerdo que están negociando y que, a buen seguro, se restarán de la indemnización que pague la Generalitat por la decisión unilateral de rescindir el contrato.
El caso de Murcia
En el caso de las obras inservibles en aeropuertos llueve sobre mojado. Como trató Valcárcel con Rajoy hace dos semanas, el Gobierno regional del PP en Murcia insiste en impulsar el aeropuerto privado de Corvera mientras pone fecha de defunción a los vuelos civiles en el aeropuerto de San Javier, a escasos kilómetros del anterior y el de referencia para la comunidad y su turismo, y en el que ahora se están construyendo nuevas infraestructuras por valor de 3 millones de euros.





