El diario alemán Der Spiegel, desvela documentos relativos a la figura de Juan Carlos de Borbón, rey heredero del franquismo asesino y cruel. Lo revelado por el diario alemán coloca en su lugar a este personaje fabricado, en su mayor parte por los medios de comunicación y por una clase política que aún hoy, le aplaude durante dos minutos cada vez que tiene la ocurrencia de visitar el Congreso de los Diputados, ese nido de víboras cuyo principal cometido es conspirar contra los ciudadanos para favorecer los intereses privados de empresas y empresarios.
Rey por la fuerza
El rey por la fuerza, recordó en la noche del 23F los orígenes de su cargo, que fuera impuesto por la fuerza de las armas de la dictadura y refrendado por las armas de las élites opresoras de las clases honradas.
Dice el Borbón que los golpistas “solo hicieron lo que todos deseaban”, créame, Juan Carlos, eso es mentira y usted lo sabe, si hubieran hecho lo que todos deseaban, le hubieran obligado a usted a abdicar en el pueblo soberano y después se hubieran suicidado.
Tras la imposible defensa del golpe ante los españoles, Juan Carlos se tuvo que limitar a ofrecer cobertura jurídica, la mejor posible eso sí, a los implicados en el golpe, amedrentar a la judicatura para que dejaran correr el agua.
Si fue la fuerza de las armas quien le nombró, la fuerza de las clases dominantes quien le refrendó, parece que ahora es la fuerza de la costumbre quien le mantiene…, no parece este último un argumento muy fuertes, la verdad sea dicha. Quizás sea hora de cambiar las costumbres.
Puede que solo sean impresiones mías, pero creo que Juan Carlos nunca podrá decir estos no eran mis golpistas y aquel dictador no fue mi padre, porque de ambas cosas ya nadie duda y de ambas cosas debería responder ante la justicia, pero sobre todo ante los españoles, a quienes obliga al cumplimiento de la Constitución que ni él mismo juró. Una Constitución que la mitad de la población actual no votó (ni hubiera votado), dicho sea de paso.
Será sin duda la Historia quien le juzgue, y sin duda le encontrará culpable.





